Tirzepatida (Mounjaro) y endometriosis: ¿pueden los agonistas GLP-1 mejorar los síntomas?

Tirzepatida (Mounjaro) y endometriosis: ¿pueden los agonistas GLP-1 mejorar los síntomas?

La posible utilización de tirzepatida (Mounjaro) en mujeres con endometriosis está generando interés debido a nuevas investigaciones sobre la relación entre los agonistas del receptor GLP-1, la inflamación, el metabolismo, la fibrosis y el dolor.

Actualmente, tirzepatida no está aprobada específicamente para tratar la endometriosis. Por tanto, su utilización con este objetivo constituye un uso off-label y la evidencia clínica disponible todavía es preliminar.

Sin embargo, en 2026 se han publicado los primeros datos en mujeres con endometriosis que habían utilizado medicamentos de la familia GLP-1, lo que abre una nueva línea de investigación.

¿Qué relación puede existir entre GLP-1 y endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad crónica caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio fuera de la cavidad uterina.

Aunque tradicionalmente se ha estudiado principalmente como una enfermedad dependiente de estrógenos, actualmente sabemos que su fisiopatología es mucho más compleja.

En ella participan procesos relacionados con inflamación, función inmunitaria, fibrosis y sensibilización del sistema nervioso, además del componente hormonal.

La fibrosis, por ejemplo, constituye un componente relevante de la fisiopatología de la endometriosis y puede contribuir a la aparición de adherencias y alteraciones estructurales.

Esto ha generado interés por tratamientos capaces de actuar sobre mecanismos adicionales a la señalización hormonal.

¿Qué es la tirzepatida?

La tirzepatida es un medicamento agonista dual de los receptores GIP y GLP-1.

Su acción afecta principalmente a la regulación de la glucosa, la secreción de insulina, el apetito y el metabolismo energético.

Actualmente se utiliza en indicaciones metabólicas concretas, pero la endometriosis no constituye una indicación aprobada del medicamento.

El interés científico surge de la posibilidad de que las vías relacionadas con GLP-1 puedan ejercer efectos adicionales sobre mecanismos inflamatorios, inmunitarios y fibróticos.

¿Existen estudios sobre GLP-1 y endometriosis en mujeres?

Sí, aunque la evidencia sigue siendo muy limitada.

En febrero de 2026 se publicó como preprint, es decir, todavía sin revisión por pares, un estudio internacional que analizó la experiencia de mujeres con endometriosis confirmada o sospechada que utilizaban o habían utilizado agonistas GLP-1.

De 186 respuestas obtenidas, 161 participantes cumplieron los criterios de inclusión.

La edad media fue de 35,8 años.

Los medicamentos utilizados fueron principalmente:

  • Semaglutida: 75,2%
  • Tirzepatida: 19,9%

Los investigadores utilizaron una escala de siete puntos para evaluar los cambios percibidos por las propias participantes.

¿Qué resultados encontraron?

El 64,6% de las participantes comunicó una mejoría en al menos un síntoma relacionado con la endometriosis.

Además, el 33,7% comunicó la resolución completa de al menos un síntoma.

Se observaron mejorías significativas en:

dolor pélvico, hinchazón, dolor lumbar y diferentes dimensiones relacionadas con la calidad de vida.

Entre quienes interrumpieron el tratamiento, un 60,3% comunicó recurrencia de síntomas.

Estos resultados son interesantes, pero no permiten afirmar que los agonistas GLP-1 sean eficaces para tratar la endometriosis.

¿Por qué este estudio no demuestra que tirzepatida funcione para la endometriosis?

La principal limitación es el propio diseño de la investigación.

No fue un ensayo clínico aleatorizado y controlado.

Las mujeres ya estaban utilizando medicamentos GLP-1 y posteriormente comunicaron cómo habían cambiado sus síntomas. No existió un grupo placebo y las medidas fueron fundamentalmente autorreportadas.

Además, las participantes experimentaron una reducción media de peso de aproximadamente 12 kg, por lo que separar los posibles efectos directos del medicamento de los derivados de la pérdida de peso y otros cambios asociados resulta complejo.

Por tanto, estos resultados deben considerarse una señal clínica preliminar que justifica realizar ensayos prospectivos, no una demostración de eficacia.

GLP-1, inflamación y fibrosis

Otra razón por la que estos medicamentos están generando interés procede de investigaciones experimentales.

En modelos celulares y animales de adherencias intrauterinas, semaglutida ha mostrado capacidad para reducir diferentes marcadores relacionados con inflamación y fibrosis.

Entre ellos se encuentran TNF-α, IL-6 y NF-κB, además de marcadores fibróticos como ACTA2, COL1A1 y fibronectina. También se observó una reducción del depósito de colágeno.

Otros agonistas GLP-1 han mostrado resultados experimentales similares. Liraglutida, por ejemplo, redujo inflamación, fibrosis y transición epitelio-mesénquima en modelos animales y organoides endometriales de adherencias intrauterinas.

Es fundamental señalar que las adherencias intrauterinas no son endometriosis.

Estos estudios permiten estudiar mecanismos biológicos potencialmente relevantes, pero sus resultados no pueden trasladarse directamente al tratamiento de mujeres con endometriosis.

¿Puede Mounjaro reducir el dolor de la endometriosis?

Todavía no podemos afirmarlo.

El estudio observacional de 2026 encontró una mejoría autorreportada del dolor pélvico entre las participantes, pero necesitamos ensayos clínicos diseñados específicamente para determinar si existe un efecto analgésico independiente.

El dolor asociado a la endometriosis es además multifactorial.

Puede intervenir la propia lesión, inflamación, fibrosis, adherencias, afectación nerviosa, suelo pélvico y fenómenos de sensibilización periférica y central.

Por este motivo, reducir el tratamiento de la endometriosis a una única intervención suele ser insuficiente.

¿Puede utilizarse tirzepatida para tratar la endometriosis?

Actualmente no existe una indicación aprobada de tirzepatida para el tratamiento de la endometriosis.

La evidencia disponible tampoco permite recomendarla de manera generalizada a las mujeres con esta enfermedad.

Su posible utilización debería valorarse exclusivamente de manera individual por profesionales sanitarios, teniendo en cuenta las indicaciones autorizadas, el perfil metabólico de la paciente, los tratamientos previos, sus objetivos, contraindicaciones, posibles efectos adversos y el balance individual entre riesgos y beneficios.

Los datos publicados hasta ahora plantean una hipótesis terapéutica interesante, pero todavía necesitamos estudios prospectivos y ensayos clínicos.

¿Qué pacientes con endometriosis podrían necesitar un abordaje más amplio?

No todas las mujeres con endometriosis presentan el mismo fenotipo clínico.

Algunas tienen predominantemente dolor menstrual. Otras presentan dolor pélvico crónico, alteraciones digestivas, problemas reproductivos, adherencias, alteraciones metabólicas o una combinación de varios factores.

Por ello, el tratamiento puede requerir la coordinación de diferentes estrategias: tratamiento ginecológico, nutrición, ejercicio adaptado, fisioterapia de suelo pélvico, manejo del dolor, abordaje digestivo y tratamiento metabólico cuando esté indicado.

La elección debe realizarse según los síntomas, características y objetivos de cada paciente.

En resumen

La investigación sobre tirzepatida, GLP-1 y endometriosis es prometedora, pero todavía se encuentra en una fase inicial.

Tenemos por primera vez datos observacionales en mujeres que muestran una asociación entre el uso de agonistas GLP-1 y mejorías percibidas en dolor pélvico, hinchazón, dolor lumbar y calidad de vida. También existen investigaciones experimentales que sugieren efectos sobre determinadas vías inflamatorias y fibróticas.

Sin embargo, todavía no disponemos de ensayos clínicos que demuestren que tirzepatida sea un tratamiento eficaz para la endometriosis.

La pregunta científica, por tanto, ya no debería ser simplemente si estos medicamentos “sirven o no sirven”.

La pregunta interesante es:

¿existen determinados fenotipos de endometriosis en los que la modulación metabólica, inflamatoria e inmunitaria mediante estas vías pueda convertirse en una herramienta terapéutica complementaria?

Eso es precisamente lo que las próximas investigaciones tendrán que responder.

Si tienes endometriosis y sientes que llevas años probando cosas, que los tratamientos que te han propuesto no te funcionan o no los toleras bien, podemos estudiar tu caso de forma individual.

En MPUNTI no trabajamos únicamente sobre el dolor o las hormonas. Valoramos también tu salud digestiva, inflamatoria, metabólica, nutricional y tu estilo de vida para entender qué puede estar contribuyendo a tus síntomas y qué opciones tienen sentido en tu caso.

Puedes reservar una llamada informativa con mi equipo. Nos contarás brevemente tu caso, veremos qué has probado hasta ahora y te explicaremos cómo podríamos ayudarte desde nuestro enfoque.

Reserva aquí tu llamada informativa con el equipo MPUNTI

Un abrazo,
María Puntí

Back to blog

Leave a comment