SIBO recurrente: por qué vuelve y qué hacer si sigues hinchada
Si has tratado el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) con rifaximina, dieta baja en FODMAP u otras estrategias y sigues teniendo hinchazón abdominal, gases, dolor, estreñimiento, diarrea o intolerancias alimentarias, probablemente haya una pregunta más importante que volver a repetir el tratamiento:
¿Por qué vuelve el SIBO o por qué sigo teniendo síntomas si el SIBO ya está tratado?
Esta es una situación que vemos con frecuencia en MPUNTI Integrative Health, nuestro centro sanitario multidisciplinar en Barcelona y online.
Muchos pacientes llegan después de haber realizado uno o varios tratamientos para el SIBO. Algunos incluso tienen actualmente un test de aliento negativo, pero continúan con distensión abdominal y problemas digestivos.
Y aquí hay algo importante que entender:
SIBO e hinchazón abdominal no son sinónimos.
El SIBO puede explicar los síntomas de algunos pacientes, pero en otros puede ser solo una parte de un problema digestivo más complejo.
¿Qué es el SIBO y qué síntomas produce?
El SIBO o Small Intestinal Bacterial Overgrowth es un sobrecrecimiento de microorganismos en el intestino delgado.
Puede asociarse a síntomas como:
- hinchazón o distensión abdominal;
- exceso de gases;
- dolor abdominal;
- diarrea;
- estreñimiento;
- digestiones pesadas;
- sensación de plenitud;
- intolerancia a determinados alimentos.
Sin embargo, estos síntomas también pueden aparecer en otras alteraciones gastrointestinales.
De hecho, ya hablamos anteriormente en el blog de por qué el SIBO no es lo único que puede provocar hinchazón abdominal.
Por eso, tener hinchazón no significa necesariamente tener SIBO, igual que haber tenido un SIBO no significa que todos los síntomas digestivos posteriores estén causados por él.
¿Por qué vuelve el SIBO después del tratamiento?
Esta es una de las preguntas más habituales en consulta:
“He tratado el SIBO y ha vuelto. ¿Por qué?”
El tratamiento puede disminuir el sobrecrecimiento bacteriano, pero si permanece el mecanismo que favoreció su aparición, existe la posibilidad de recurrencia.
Por eso, ante un SIBO recurrente, es importante investigar posibles factores predisponentes y no limitar el abordaje a repetir antibióticos, fitoterapia o suplementos.
Entre los factores que pueden participar encontramos alteraciones de la motilidad gastrointestinal, estreñimiento, determinadas alteraciones anatómicas, algunos medicamentos o enfermedades capaces de modificar el funcionamiento normal del aparato digestivo.
También debemos tener en cuenta el complejo motor migratorio, uno de los mecanismos implicados en los movimientos intestinales que se producen durante los periodos de ayuno.
En otras palabras:
tratar el sobrecrecimiento no siempre significa haber tratado la causa que favoreció el SIBO.
Esta idea forma parte de nuestra manera de entender los problemas digestivos en MPUNTI: no quedarnos únicamente con el nombre del diagnóstico, sino intentar comprender qué mecanismos pueden estar participando en cada paciente.
¿Por qué sigo hinchada después de tratar el SIBO?
Esta es probablemente una de las situaciones que más confusión genera.
Una persona realiza tratamiento para el SIBO, posteriormente obtiene un test negativo y, sin embargo, continúa teniendo una barriga muy hinchada después de comer.
Una posibilidad es que exista otra causa de la distensión abdominal.
Hipersensibilidad visceral
En algunos pacientes existe hipersensibilidad visceral.
El intestino y el cerebro mantienen una comunicación constante a través del denominado eje intestino-cerebro.
Cuando existe hipersensibilidad visceral, determinados estímulos gastrointestinales pueden percibirse con mayor intensidad.
Por eso una cantidad de gas o distensión perfectamente tolerable para una persona puede provocar dolor, presión o una sensación de hinchazón muy intensa en otra.
Esto puede aparecer especialmente en determinados trastornos de la interacción intestino-cerebro, entre ellos el síndrome de intestino irritable.
Disinergia abdominofrénica
Otra posible explicación de una distensión abdominal persistente es la denominada disinergia abdominofrénica.
En algunas personas puede producirse una respuesta anómala del diafragma y de la musculatura abdominal ante el contenido intestinal.
El abdomen puede aumentar visiblemente de volumen después de comer sin que necesariamente exista una acumulación extraordinaria de gas.
Es esa sensación que muchos pacientes describen como:
“Por la mañana tengo el abdomen plano y después de comer parece que estoy embarazada.”
La distensión es real.
Pero el mecanismo no necesariamente es un exceso de bacterias.
Y si el mecanismo es diferente, el tratamiento también debería serlo.
¿Cómo saber si realmente tienes SIBO?
Antes de tratar un supuesto SIBO también debemos asegurarnos de que el diagnóstico tenga sentido.
La prueba de aliento es una de las herramientas utilizadas para estudiar el sobrecrecimiento, pero su preparación e interpretación son importantes.
Si todavía estás en fase diagnóstica, puedes leer nuestra guía sobre cómo prepararte correctamente para la prueba de SIBO y evitar resultados poco fiables.
En ella explicamos las principales pruebas utilizadas, la diferencia entre hidrógeno y metano y cómo prepararse antes de realizar un test de aliento.
Una prueba diagnóstica siempre debería interpretarse dentro del contexto clínico del paciente.
Porque no tratamos un resultado de laboratorio de forma aislada: tratamos a una persona con unos síntomas, antecedentes y evolución determinados.
SIBO e intolerancia a la fructosa: ¿están relacionados?
Otra pregunta frecuente es la relación entre SIBO e intolerancia o malabsorción de fructosa.
Algunos pacientes llegan a consulta después de obtener resultados positivos en diferentes pruebas de aliento:
SIBO.
Fructosa.
Lactosa.
Sorbitol.
A partir de ahí empiezan a eliminar alimentos.
Primero cebolla y ajo.
Después determinadas frutas.
Luego lácteos.
Legumbres.
Trigo.
Y poco a poco su alimentación se vuelve extremadamente restrictiva.
Sin embargo, la tolerancia digestiva puede modificarse dependiendo de la situación gastrointestinal del paciente.
Por eso, antes de asumir que una persona deberá evitar determinados alimentos permanentemente, debemos valorar si la mala tolerancia es primaria o puede estar relacionada con otra alteración digestiva subyacente.
De hecho, en otro caso clínico que explicamos en el blog vimos precisamente que no siempre son la fructosa ni el SIBO los responsables de la hinchazón y que existen otras malabsorciones que pueden producir síntomas similares.
El objetivo del tratamiento nutricional no debería ser conseguir que el paciente tenga menos síntomas simplemente porque cada vez come menos alimentos.
Debería ser intentar recuperar la mayor variedad y tolerancia alimentaria posible.
SIBO e intolerancia a la lactosa
La lactosa es otro ejemplo habitual.
Una persona puede notar que los lácteos le generan gases, diarrea o distensión y asumir que deberá eliminarlos definitivamente.
Sin embargo, las intolerancias y malabsorciones digestivas necesitan interpretarse de forma individualizada.
Si este es tu caso, puedes ampliar información en nuestra guía para llevar una dieta sin lactosa sin obsesionarte, donde hablamos también de microbiota, disbiosis y tolerancia digestiva.
¿Hay que hacer una dieta baja en FODMAP si tienes SIBO?
La dieta baja en FODMAP puede ser una herramienta útil para reducir síntomas gastrointestinales en determinados pacientes, especialmente en personas con síndrome de intestino irritable.
Pero esto no significa que deba convertirse automáticamente en una dieta permanente.
Una intervención correctamente planteada debería contemplar posteriormente una fase de reintroducción de alimentos y personalización.
El problema aparece cuando alguien lleva meses —o incluso años— evitando cada vez más alimentos por miedo a volver a tener síntomas.
Nuestro objetivo no debería ser conseguir una barriga plana a costa de comer diez alimentos.
Debería ser intentar recuperar una alimentación lo más variada, nutritiva y tolerable posible.
SIBO, antibióticos y microbiota intestinal
Los antibióticos pueden ser necesarios en determinados contextos clínicos y la rifaximina es uno de los fármacos utilizados en determinados pacientes con sobrecrecimiento bacteriano.
Pero cuando hablamos de SIBO recurrente, microbiota y disbiosis intestinal, debemos entender el ecosistema intestinal de una forma más amplia.
La exposición a determinados antibióticos puede producir modificaciones en la microbiota intestinal, un tema que desarrollamos en nuestro artículo sobre el impacto del uso de antibióticos en la disbiosis intestinal y la microbiota.
Esto no significa que debamos evitar un antibiótico cuando está indicado.
Significa que la decisión de tratar debería individualizarse y formar parte de una estrategia clínica más amplia.
SIBO, endometriosis e hinchazón abdominal
No toda mujer con hinchazón abdominal crónica tiene un problema exclusivamente intestinal.
Esto es especialmente importante cuando junto con los síntomas digestivos aparecen:
- reglas muy dolorosas;
- dolor pélvico;
- dolor con las relaciones sexuales;
- síntomas urinarios;
- estreñimiento relacionado con el ciclo menstrual;
- empeoramiento digestivo durante la menstruación.
En este contexto puede ser necesario valorar también posibles causas ginecológicas, entre ellas la endometriosis.
Una mujer puede presentar síntomas digestivos y ginecológicos simultáneamente.
Por eso en pacientes complejas puede ser necesario que nutrición, gastroenterología y ginecología trabajen conjuntamente, en lugar de estudiar cada síntoma como si perteneciera a una persona diferente.
SIBO, estreñimiento y motilidad intestinal
El estreñimiento crónico merece especial atención cuando existen SIBO, distensión abdominal o síntomas digestivos recurrentes.
No basta con preguntar si una persona “va al baño”.
Es importante conocer la frecuencia, la consistencia de las heces, la dificultad para evacuar, la sensación de evacuación incompleta y otros síntomas asociados.
Cuando existe una alteración de la motilidad gastrointestinal, debemos valorar si esta puede estar contribuyendo al problema.
Por eso, ante un paciente que ha recibido varios tratamientos para el SIBO pero continúa con estreñimiento importante, repetir exactamente el mismo tratamiento una y otra vez sin investigar más puede no resolver el problema de fondo.
Microbiota, intestino y sistema inmunológico
El intestino tampoco funciona como un órgano aislado.
Existe una relación estrecha entre microbiota intestinal, barrera intestinal y sistema inmunológico.
Por eso, en determinados pacientes con síntomas digestivos acompañados de otras manifestaciones clínicas puede ser necesario ampliar la mirada.
Si quieres profundizar en esta relación, puedes leer nuestro artículo sobre disbiosis intestinal, microbiota y enfermedades autoinmunes.
¿Cuándo deberíamos investigar más allá del SIBO?
No significa que toda persona con SIBO necesite decenas de pruebas.
Pero existen situaciones en las que merece la pena revisar el diagnóstico y ampliar la historia clínica.
Especialmente cuando:
- el SIBO reaparece repetidamente;
- los tratamientos solo funcionan temporalmente;
- existe hinchazón abdominal pese a un test negativo;
- cada vez se toleran menos alimentos;
- existe estreñimiento importante;
- aparecen síntomas ginecológicos asociados;
- existen otros síntomas sistémicos;
- hay antecedentes quirúrgicos relevantes;
- aparecen síntomas compatibles con alteraciones de la motilidad;
- existen signos o síntomas de alarma.
En estos casos, la pregunta deja de ser únicamente:
“¿Cómo tratamos el SIBO?”
Y pasa a ser:
“¿Por qué este paciente está desarrollando estos síntomas?”
¿Qué especialista trata el SIBO?
Dependerá del caso.
El gastroenterólogo o médico digestivo puede ser necesario para realizar el diagnóstico diferencial y descartar determinadas patologías gastrointestinales.
El dietista-nutricionista especializado en salud digestiva puede trabajar sobre alimentación, tolerancia digestiva, déficits nutricionales, restricciones alimentarias y reintroducción.
En mujeres con síntomas ginecológicos asociados puede ser necesaria una valoración por ginecología.
Y determinados casos pueden requerir también valoración endocrinológica, psicológica u otras especialidades.
Precisamente por eso en MPUNTI trabajamos los problemas digestivos complejos mediante un equipo multidisciplinar.
¿Dónde tratar el SIBO en Barcelona?
La Unidad de Medicina y Nutrición Integrativo es un centro sanitario multidisciplinar en Barcelona con atención online, en el que trabajamos especialmente con pacientes que presentan sintomatología digestiva, hormonal y metabólica.
Soy Maria Puntí, fundadora de MPUNTI, y desde hace años mi trabajo se ha centrado especialmente en el abordaje nutricional e integrativo de pacientes que muchas veces llegan a consulta después de pasar por múltiples tratamientos, restricciones alimentarias y diagnósticos.
Nuestro equipo permite integrar diferentes áreas como Nutrición Clínica, Gastroenterología, Ginecología, Endocrinología, Medicina Personalizada Integrativa y Psicología cuando el caso lo requiere.
Entre los motivos de consulta que vemos encontramos pacientes con SIBO recurrente, síndrome de intestino irritable, distensión abdominal crónica, estreñimiento, intolerancias alimentarias y síntomas digestivos que persisten a pesar de tratamientos anteriores.
Nuestro objetivo no es simplemente conseguir que un test vuelva a ser negativo.
Queremos intentar comprender qué está manteniendo los síntomas y qué necesita esa persona para recuperar calidad de vida y la mayor tolerancia alimentaria posible.
Preguntas frecuentes sobre SIBO recurrente
¿El SIBO puede volver después de tomar rifaximina?
Sí. El sobrecrecimiento puede reaparecer, especialmente cuando continúan presentes factores que favorecen su desarrollo. Ante recurrencias repetidas, puede ser necesario investigar qué está predisponiendo a su aparición.
¿Puedo seguir teniendo síntomas aunque el test de SIBO salga negativo?
Sí. La hinchazón, los gases, el dolor abdominal, el estreñimiento o la diarrea pueden aparecer mediante mecanismos diferentes al SIBO. Un test negativo no significa que los síntomas del paciente no sean reales.
¿La hinchazón abdominal siempre significa SIBO?
No. La distensión abdominal puede aparecer asociada a diferentes alteraciones, entre ellas síndrome de intestino irritable, hipersensibilidad visceral, disinergia abdominofrénica, estreñimiento, malabsorciones y determinadas patologías digestivas o ginecológicas.
¿Tengo que eliminar el gluten si tengo SIBO?
No necesariamente. Tener SIBO no implica automáticamente necesitar una dieta sin gluten. Las restricciones alimentarias deberían individualizarse según el diagnóstico y la tolerancia de cada paciente.
¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?
La dieta baja en FODMAP se utiliza principalmente como una estrategia dietética para controlar síntomas en determinados trastornos gastrointestinales. No debería entenderse simplemente como una dieta destinada a “eliminar” el SIBO.
¿Qué hago si he tratado varias veces el SIBO y siempre vuelve?
Cuando existen recurrencias repetidas puede ser recomendable revisar el diagnóstico, estudiar posibles factores predisponentes y valorar el caso globalmente antes de repetir indefinidamente la misma estrategia.
El objetivo no es tratar un test, sino entender al paciente
Después de años trabajando con pacientes digestivos, vemos personas que llegan a consulta con una colección enorme de diagnósticos:
SIBO.
Intolerancia a la fructosa.
Intolerancia a la lactosa.
Histamina.
Síndrome de intestino irritable.
Disbiosis.
Y una dieta cada vez más pequeña.
Algunos diagnósticos son correctos. Otros necesitan revisarse.
Pero lo realmente importante es conseguir construir una historia clínica que explique cómo encaja todo.
Esta forma de trabajar —buscar qué mecanismos pueden haber llevado al diagnóstico y no quedarse únicamente con la etiqueta— es también uno de los principios que explicamos en nuestro artículo sobre cómo puede ayudarte la Psiconeuroinmunología (PNIe). De hecho, en ese contenido ya utilizamos el SIBO como ejemplo de por qué es importante preguntarse qué pudo favorecer su aparición.
Porque tratar un sobrecrecimiento bacteriano puede ser una parte del proceso.
Entender por qué una persona lleva años con hinchazón, dolor abdominal, alteraciones intestinales e intolerancias alimentarias es otra historia.
Y precisamente ahí debería empezar el abordaje del paciente complejo.
Sobre Maria Puntí
Maria Puntí es fundadora de La Unidad de Medicina y Nutrición Integrativo MPUNTI, centro sanitario multidisciplinar con atención online. Su trabajo se centra en el abordaje nutricional e integrativo de la salud digestiva, hormonal y metabólica, especialmente en pacientes con sintomatología compleja.
Si llevas tiempo tratando SIBO, hinchazón abdominal, intolerancias o problemas digestivos y sigues volviendo al mismo punto, puedes solicitar una llamada informativa con el equipo de MPUNTI para valorar qué profesional o abordaje puede encajar mejor con tu caso.